
Limara Ukmar, narradora — Abremundos (Parte 2)
Francy de los Ríos conversa con Limara Ukmar, referente del colectivo Abremundos, sobre el arte de la oratoria, la construcción comunitaria en ronda y la fuerza de tender puentes sensibles entre la realidad y la fantasía.
«Los espacios los construimos haciendo ronda, acercando los cuerpos, los oídos, los latidos, respirando juntos.»
Se cree que un cuentacuentos o narrador es el puente entre la realidad y la fantasía, yo creo que sumergirse en la imaginación del cuentacuentos mientras narra la historia es donde yace la magia, es allí, en ese momento en que se abre el abismo entre la realidad y la fantasía y nos sumergimos en mundos que se abren, narrado en las palabras bien habladas por un buen narrador que posee el arte de la oratoria... es por ello que en esta edición los invito a seguir conociendo a Limara Ukmar y su maravilloso equipo de Abremundos.
El diálogo — Realizado para Revista Digital Trobairitz N.º 34
Entrevista realizada para Revista Digital Trobairitz N.º 34. Los siguientes pasajes recogen una selección editorial del diálogo.
¿Qué diferencia ofrece Abremundos de otros proyectos narrativos?
L. U. — Creo mucho, muchísimo, que el mundo necesita arte y cuentos para ser más habitable y el contacto entre las personas más sensible. La ternura es una capacidad humana que se entrena como cualquier otra, y en ese aspecto creo que el proyecto de Abremundos apunta fuerte allí, a abrazar nuestros aspectos sensibles, a aprender a mirarnos y escucharnos de verdad, con el corazón abierto, a fortalecer nuestros aspectos positivos para seguir aprendiendo siempre.
No sé si eso lo hace distinto, creo que muchas personas y muchos proyectos estamos en el mismo camino, y eso me da confianza y esperanza en la humanidad. Y que luego el viento nos va juntando por varios motivos, a veces la cercanía, los intereses compartidos, la sintonía escondida que se encuentra con algunos amigos que aparecen en la vida... pero cuanto más abrimos el intercambio con otros colegas y referentes, más acompañadas nos sentimos. Y terminamos haciendo red. Porque así somos Abremundos, nos gusta hacer con otros. Nos gusta aprender cómo lo hacen otros y compartir lo que hacemos con amor.
Tenemos una tendencia natural comunitaria y hacemos una apuesta consciente a eso también. Por ejemplo, este año iniciamos un grupo horizontal para estudiar historias. Y se anotaron narradores de todos los continentes. ¡¡¡Es maravilloso encontrarnos entre personas tan diversas haciendo eso que nos gusta!!! Nos une, nos entusiasma, nos fortalece. Y además nos permite seguir conociendo tantas maneras maravillosas de hacer lo que también hacemos.
Confiamos en la diferencia como punto de partida para el encuentro, eso es Abremundos.
¿Cuáles son los lugares o espacios ideales para hacer narraciones?
L. U. — Los espacios los construimos haciendo ronda, acercando los cuerpos, los oídos, los latidos, respirando juntos. Puedo decirte desde lo deseado que ideal sería tener buena acústica, comodidad y calorcito... pero también puedo recordar momentos de máxima conexión narrando en un galpón helado lleno de niños en un merendero popular, que nos esperaban con un amor tan grande que hasta el frío se olvidaba. Puedo recordar sacando las mesas afuera de un salón incómodo y apretado para hacer espacio para el cuento, todos amuchados en el suelo pues las sillas no alcanzaban, y no volaba un sonido más que la historia contada. Puedo recordar un día de calor insoportable, con un grupo de adolescentes debajo de un árbol del patio sin quejarse ninguno y concentradísimos escuchando un cuento de aventura y viaje en busca de talismanes mágicos. Puedo recordar también teatros hermosos, bibliotecas con libros infinitos, centros culturales con murales coloridos, plazas llenas de sonrisas... creemos que es posible narrar en cualquier lugar y en cualquier momento, y que la tarea del narrador es construir ese espacio ideal, captando lo mejor de ese presente para ofrecer la historia adecuada, y si es necesario siempre involucrar a las personas para optimizar las condiciones, moviendo lo que haga falta, cambiando la postura, respirando para regalarse ese lugar, que al final de cuentas ya no está tan afuera... los narradores creamos lugares, y las personas los guardan dentro suyo.
La narración como arte comunitario tiene esa característica, debe ser flexible y sortear las condiciones hostiles externas para mecer/abrigar las condiciones internas que emergen en todos los que escuchan. Aprender a estar verdaderamente presentes más allá de todo es el gran desafío, y entonces las historias son nuestras casitas más acogedoras.
Hablemos de la organización en las presentaciones de Abremundos. ¿Cómo lo organizan? ¿Cómo son contactados? ¿Qué función cumplen cada una de las cinco mujeres que hoy en día conforman Abremundos?
L. U. — La organización está en movimiento permanente según el formato que necesitemos abordar. Pero en general, algunas sostienen la parte tecnológica con mayor soltura que otras, ja, ja, ja... que yo, por ejemplo. Y otras somos todo terreno para sostener lo presencial. Después están los talentos individuales que ponemos al servicio y que también se vinculan con los lenguajes artísticos en los que nos hemos formado. Pero todas somos narradoras, educadoras y gestoras culturales, eso nos une a la hora de planear los formatos que realizamos.
Si bien el grupo nace en el conurbano sur de la provincia de Buenos Aires, Argentina, hoy estamos dispersas en diferentes partes del país y el exterior (Mari en el conurbano, Eva en Chascomús, Pilar en Mendoza, Vicky en Málaga y yo en Córdoba). Entonces nuestro trabajo se une en encuentros que gestionamos y producimos como el NARRAR HOY, y también a través de nuestra plataforma de talleres virtuales o en los programas y materiales que realizamos a través de nuestro canal de Youtube.
Hoy en día, Vicky se sumó con todo al movimiento de nuestras redes, Eva realiza y actualiza el diseño de la plataforma, Pili sostiene el grupo de estudios, Mari gestiona las formaciones internacionales, y yo me sumo en las formaciones virtuales o en difundir nuestro trabajo en escuelas, ya que trabajo en varias... pero es un poco más dinámico que eso, porque todas estamos gestionando en su propio territorio todo el tiempo acciones que suman al grupo, desde talleres, jornadas en escuelas, o presentaciones artísticas. Este año, por ejemplo, en Argentina floreció el concepto de “feria del libro” a nivel regional en muchos lugares en el interior del país y allí somos invitadas a narrar como Abremundos y como referentes culturales en cada región que vivimos.
Continúa leyendo este diálogo en Revista Digital Trobairitz N.º 34
Esta conversación es un fragmento editorial seleccionado para el archivo web de la autora. Puedes consultar el diálogo íntegro, el análisis crítico y las imágenes complementarias directamente en Revista Digital Trobairitz N.º 34.
Fragmento publicado en colaboración con Revista Digital Trobairitz N.º 34. Transcripción y curaduría por Francy De los Ríos.


